Cultivos y baldíos del Corneja

GEOLOGÍA

Tierras pardas 

Los suelos del valle del Corneja han sido formados con los minerales degradados del granito.
Se corresponden con tierras pardas mediterráneas, suelos arenoarcillosos de poco espesor, desarrollados sobre sustrato silíceos (arenas procedentes de la erosión del granito). Son suelos aptos para el  cultivo de cereales.

Valle en artesa

El río Corneja en su curso medio y bajo excava un valle amplio, valle que recibe el nombre de valle en artesa.
Hace unos 60 millones de años las presiones causadas por  la orogenia Alpina elevaron las partes que hoy se corresponden con las sierras de Piedrahita y Villafranca y dejaron la depresión por donde circula el Corneja.
La erosión ha ido eliminando los materiales de las laderas, haciéndolas retroceder y ampliando el  valle. Los materiales arrancados se han depositado en el fondo,  y  han formando la fértil llanura aluvial. 

Especies de interés

Los distintos colores del valle nos aportan mucha información, los pardos son zonas en barbecho, los verdes se corresponden con campos de trigo, los verde-azulados con centeno y la cebada es verde-amarillenta. Además, como se explica más adelante, las distintas especies de cereales se pueden distinguir por la espiga y cuando no tienen espiga, por cómo las hojas abrazan al tallo en su base.

CULTIVOS

Trigo (Triticum aestivum)
Trigo (Triticum aestivum)

En el trigo, la zona de donde arrancan las hojas abarca todo el tallo y no tiene dientecillos.

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Centeno (Secale cereale)
Centeno (Secale cereale)

En el centeno, la zona del principio de la hoja no rodea totalmente al tallo. Presenta dientes cortos y triangulares.

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Cebada (Hordeum vulgare)
Cebada (Hordeum vulgare)

Se parece al trigo al abrazar la hoja completamente al tallo, pero en este caso se observan dientecillos en la base.

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Trigo (Triticum aestivum)
Trigo (Triticum aestivum)

La espiga parece repleta de granos, de hecho en cada piso de la espiga hay cuatro flores que se transformarán en cuatro semillas. Además las espigas casi no tienen aristas (los pelillos que salen de la espiga).

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Centeno (Secale cereale)
Centeno (Secale cereale)

Se parece al trigo en que sus espigas también tiene cuatro flores por nivel, lo que produce cuatro granos y da un aspecto apretado a la espiga. La diferencia está en que la espiga de centeno tiene largas y abundantes aristas (pelillos).

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Cebada (Hordeum vulgare)
Cebada (Hordeum vulgare)

Presenta espigas poco densas, con dos granos por piso y largas aristas.

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VIDA SALVAJE

Amapolas (Papaver rhoeas)
Amapolas (Papaver rhoeas)

La amapola silvestre tiene unas hojas levemente venenosas, ya que su savia tiene compuestos sedantes. No contiene morfina como su cogénere la amapola blanca (Papaver somniferum). Sus semillas no son venenosas y se utilizan en pastelería.

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Altramuz bicolor (Lupinus gredensis)
Altramuz bicolor (Lupinus gredensis)

El altramuz pertenece a las familias de las leguminosas. Estas plantas son capaces de sobrevivir en suelos muy pobres, sin nitratos. Es gracias a que en sus raíces viven bacterias capaces de transformar el nitrógeno atmosférico en compuestos de nitrógeno asimilables por las plantas.

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Achicoria (Cichorium intybus)
Achicoria (Cichorium intybus)

La achicoria también recibe el nombre de hierba de café. Crece espontáneamente en terrenos baldios, con suelos pobres en nutrientes y secos. Es un buen alimento para la fauna por contener inulina, sobre todo, en su raíz.

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Amapolas (Papaver rhoeas)
Amapolas (Papaver rhoeas)

La amapola silvestre tiene unas hojas levemente venenosas, ya que su savia tiene compuestos sedantes. No contiene morfina como su cogénere la amapola blanca (Papaver somniferum). Sus semillas no son venenosas y se utilizan en pastelería.

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"Malas" hierbas

Las mal llamadas malas hierbas son especies pioneras, que aunque bien es verdad que compiten con los cultivos por el agua y los nutrientes, también aportan grandes beneficios.
Son especies pioneras, las primeras en crecer en los ambientes más inhópitos y las que enriquecen el suelo para que otras especies más exigentes se instalen en él. Con sus raíces retienen el suelo de las zonas más degradadas, zonas en las que otras plantas no pueden crecer, frenan la erosión, retienen el suelo, el agua...
A pesar de que ahora su presencia es testimonial, el burro ha sido de gran ayuda en todas las tareas agrarias. El brusco dencenso de la población de burros está directamente relacionado con el éxodo rural. Para recuperarlo habría que nuevos usos, por ejemplo han resultado ser muy buenos para estimular el desarrollo psicomotriz de los niños, especialmente de los que presentan problemas de movilidad.